Y el desierto fue tan cierto que seco tus palabras
Y el mar fue tan profundo que inundó mis ojos
El invierno fue tan frió que helo tus sentimientos
El otoño es tan dorado que fui rico estando a tu lado
La primavera se me escapo entre tu belleza florcita mía.
El verano fue tan cruel que apareciste, guiñándole el ojo al frió
Cuantas noches mi almohada me seco las lagrimas,
cuantas noches sintió la desesperación,
el desamor, la ignorancia,
ella secaba mis lagrimas y me abrazaba,
me decía en un susurro delicado que te amara,
que eras así, que las personas no cambian,
y yo le contestaba que solo quería un poco de amor,
un poco de comprensión.
Por eso, hoy estas leyendo esto quizás
Pero nunca vas a llegar a comprenderlo…
martes, 24 de agosto de 2010
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